RENE LAVAND

Hijo único de Antonio Lavandera (viajante de comercio y zapatero) y de Sara Fernández (maestra), vivían en la ciudad de Buenos Aires. En 1935, cuando René tenía siete años, su tía Juana lo llevó a un espectáculo y quedó asombrado con la presentación de un mago llamado "Chang". Un amigo de la familia le enseñó un juego de cartas. Al tiempo, la zapatería del padre quebró y la familia se mudó a Coronel Suarez

En 1937, durante los carnavales, cuando cruzaba una calle cerca de su casa con sus amigos, un joven de diecisiete años que manejaba el auto de su padre lo atropelló y le aplastó su brazo derecho (él era diestro). Se salvó parte del brazo, quedando un muñón de once centímetros a partir del codo.

Cualidades Únicas

Lavand realizaba sus ilusiones con la única ayuda de su mano izquierda. Lejos de dejarse derrotar por la circunstancia de su accidente, Lavand practicó la cartomagia obsesivamente desde su infancia hasta alcanzar un completo dominio de la baraja. Para ello debió seguir un camino autodidacta, porque "todos los libros y técnicas son para magos de dos manos".

Sin embargo, la atracción de los espectáculos de Lavand no radica exclusivamente en la asombrosa manera en que ha superado su discapacidad, sino en las historias (escritas en su mayoría por sus amigos Rolando Chirico y Ricardo Martín) con las que viste sus ilusiones, y en su expresivo manejo de la pausa y el silencio como recursos dramáticos.

El 15 de Diciembre de 2012 en los Jardines del Palacio Municipal, se descubre la escultura realizada por el Municipio de Tandil en homenaje al ilusionista más importante de habla hispana, el gran René Lavand, la misma fue realizada por las docentes Susana Novoa, Mónica Porras, Nancy Salar y Norma Villabona, la obra se compone de una estructura de hierro, con corazón de malla tejida y cobertura de masilla epoxi, utilizando la técnica de modelado directo y recubriéndola con pintura exterior a soplete.